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Yoga en pareja


                                 

El yoga en pareja se fundamenta en el hatha yoga clásico solo que las ásanas se realizan entre dos personas y en su realización se produce una transmisión de energía entre los dos como si de una reacción química se tratase.  Además de todos los beneficios que hemos ido mencionando del yoga individual, en el yoga en pareja se añaden algunos otros derivados del contacto corporal y la colaboración mutua, que resultan muy positivos para la relación: el contacto  humano, corporal y afectivo, nos brinda confianza, apoyo, equilibrio y nos enriquece como personas.


A nivel físico y emocional nos aporta importantes ventajas: según el psicoanalista Reich de alguna forma los músculos son una barrera defensiva contra las emociones (escudo muscular), los músculos tensos y contraídos involuntariamente encierran sentimientos reprimidos lo cual provoca dolor y problemas afectivos, cuando esa musculatura se relaja las emociones afloran, esto equivale a energía aprisionada durante mucho tiempo. El yoga en pareja, a través de los estiramientos, técnicas de relajación y el contacto corporal contribuye a liberar esa energía, facilita romper esas barreras defensivas. Por otro lado hay que destacar el hecho de que al realizarse en pareja se añade las ventajas de la proximidad corporal y la cooperación con otra persona.


El mundo moderno está mecanizado en extremo y conlleva un contacto permanente con máquinas (ordenadores, teléfonos móviles…) en detrimento del contacto personal, éste es imprescindible para el desarrollo afectivo y el equilibrio emocional de la persona.  Desde niños es gracias al tacto y a la estimulación como conocemos nuestro mundo e interactuamos con aquello que nos rodea. En contra de esta tendencia natural, la sociedad tiende a evitar el contacto físico y a establecer barreras imaginarias entre las personas. Se establecen numerosas reglas que nos señalan cuándo debemos o no tocarnos, cuándo es correcto y cuándo no. Debemos desculpabilizar ese contacto ya que nos proporciona confianza, apoyo, equilibrio y nos enriquece como personas. Los psicólogos afirman que durante toda la vida necesitamos ese contacto, desde niños lo requerimos para desenvolvernos con confianza y desarrollar una autoestima positiva. Sentir que otra persona te protege o te apoya es reconfortante, relaja y produce bienestar.

El yoga en pareja nos permite romper con la barrera que la sociedad nos ha impuesto y volver a familiarizarnos con el contacto físico como recurso primero de conocimiento y comunicación. Además En cada postura es divertido hallar el punto donde las dos personas están en equilibrio. El yoga para dos requiere cooperación porque la postura de cada uno influye en el compañero/a, tenemos que equilibrarnos, esto elimina la necesidad de superar a los demás, de competir, ya que necesita colaboración y, por tanto, disminuye la posibilidad de que aparezcan conductas agresivas, al contrario, favorece la creación de un clima positivo en clase, actitudes de respeto hacia el compañero y la aceptación de las capacidades de los demás.

Algunas de las poturas preferidas para practicar Yoga en pareja son:



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